De piedras y un alma...
Creada en 1978, la hostelería es un noble caserón del país, una solida granja. Monsieur y Madame Duquennoy la transformaron, renovaron y adaptaron.
Su hija Fabienne comparte el entusiasmo y el espíritu de sus mayores. Hoy, en compañia de su esposo Régis Pierre, cuida de la felicidad y quietud del lugar.